Derechos de Inmigrantes

La Constitución garantiza los derechos fundamentales y las libertades civiles a cada persona en el país.

Estas protecciones no están limitadas a los ciudadanos. Protegen a todas las personas que viven en los Estados Unidos, independiente de su nacionalidad o estado de migración.

Tanto los autores de la Constitución y la Carta de Derechos, como los autores y partidarios de las enmiendas posteriores a la Guerra civil, entendían la importancia de proteger los derechos de las personas que no eran ciudadanas del abuso del gobierno y de la discriminación.

No podemos negar que nuestra nación tiene la autoridad de controlar las fronteras y de regular la inmigración. Sin embargo, nosotros debemos ejercer el poder de excluir o deportar inmigrantes dentro de las regulaciones legales, las leyes fundamentales de la humanidad y los requerimientos constitucionales.

Historia de los Derechos de los Inmigrantes

El ACLU nació en el 1920 durante el “Red Scare”, cuando el Procurador General A. Mitchell Palmer estaba ordenando que los inmigrantes fueran detenidos y deportados en base a su posición política. Este fue el inicio de la larga trayectoria de ACLU con las leyes inconstitucionales y las practicas que hacen de la Constitución un documento vivo para cada persona en este país. El ACLU ha defendido a las personas nacidas en el extranjero e inmigrantes desde el principio y basados en la Constitución.

La defensa de los derechos de los inmigrantes es importante para todos. Cuando el gobierno tiene el poder de negar el proceso y otros derechos legales a los grupos vulnerables, todos corren el mismo riesgo.

Las personas que no son ciudadanas están en la primera opción como el grupo más vulnerable para ser blanco del abuso gubernamental.

Bookmark the permalink.